viernes, 16 de septiembre de 2016

Machu Picchu,

No se puede describir Machu Picchu con palabras porque un diccionario queda escaso de términos idóneos, tampoco con fotografías porque el encuadre y la bidimensionalidad solo permiten representar una pizca de su majestuosidad. No hay forma de transmitir esa sensación de sobrecogimiento y éxtasis cuando se abre a nuestro campo visual el panorama de esa antigua ciudadela inca. Queda por fuera de los registros fotográficos la impresión energética que emana su casi infranqueable geografía, la excelsitud de las perspectivas y los desafiantes planos que componen este paisaje.


Suele suceder que todo lo que has visto y escuchado por terceros, aun con la buena intensión de transmitir las más precisas, agradables y abundantes descripciones se queden muy cortas comparadas con la vivencia personal. De igual forma es este intento de delinear una crónica que sea útil, que no redunde y que con las limitaciones ya conocidas les permita a ustedes despertar el entusiasmo por conocer y los induzca a querer viajar algún día a ese majestuoso sitio. Ojalá se les haga y verifiquen por ustedes que lo que se aprecia y se siente en Machu Picchu es intransferible y que vale la pena cualquier esfuerzo o cualquier sacrificio para solazarse en esta maravilla única en el mundo. 


Machu Picchu proviene del quechua sureño machu pikchu, «Montaña Vieja» es el nombre contemporáneo que se le da a este antiguo poblado andino-incaica del que no se sabe realmente el nombre original. 

Machu Picchu es una cuidad viva que guarda un poder energético supremo y del que no cuesta imaginarse la cotidianidad que se respira . Una combinación de una geografía con impactantes promontorios rocosos, una selvática naturaleza de la que surge por sustracción un urbanismo y arquitectura que impresiona por la nitidez y pulcritud del uso de piedras. Por cierto son rocas durísimas con cerca del 60% de cuarzo. 


Sorprenden los rápidos cambios del clima, cuando se nubla o se despeja deja paso a contrastes inesperados e iluminación que acentúa los también cambiantes paisajes. Machu Picchu se encuentra en una zona sub-tropical, bañada por el rio Urubamba y resguardada por dos nevados el de Salkantay por el sur y La Verónica por el norte. Los factores anteriormente mencionados, influyen en el clima de la zona, así como en la biodiversidad de flora y fauna los cuales se han adaptado perfectamente a la diversidad de ecosistemas existentes.


En la siguiente foto el sector Sagrado Machu Picchu. Se accede por el vano conocido con el nombre de Portada de la Ciudad. Hasta este lugar conduce el camino inca, que luego de tocar en Intipunku, en la parte alta del cerro Machu Picchu, desciende hasta alcanzar la Portada en mención. Entre los diversos conjuntos del Espacio Sagrado destacan el Grupo de la Portada, el Templo del Sol (Torreón), el Mausoleo Real, la Residencia Real (Palacio Real), el Templo de las Tres Ventanas, el Templo Principal y por último, el grupo Intihuatana, que ocupa el lugar más elevado del Espacio Sagrado.


El Sector Residencial incluye diversos grupos, como el Sector del Cóndor, Los Espejos de Agua (Los Morteros), Las Tres Portadas y el Grupo Alto. Asimismo, la Roca Sagrada.


Algunos de estos grupos pueden haber sido moradas de los administradores, como también de los sacerdotes, y de acuerdo con lo sugerido por Bingham, tal vez, también de acllas o mujeres escogidas encargadas, entre otras funciones, de confeccionar tejidos finos, preparar la chicha y ofrendas para las ceremonias religiosas. Con todo, los conjuntos del Espacio Residencial están, como los del Espacio Sagrado, aunque en menor escala.

Machu Picchu no solo posee colosales construcciones incas, sino que tiene una variada gama de flora y fauna, con especies únicas en el mundo, cuyas muestras se hallan en el jardín botánico, que es el complemento natural del museo arqueológico de sitio. Dentro de la ciudadela hay una pequeña muestra de esta flora en una de las terrazas. 


El jardín botánico se ubica en la plataforma del segundo andén, en la base del lado oriental del macizo, donde se encuentra la ciudad inca de Machu Picchu. Además, colinda en el primer andén con el río Vilcanota y en el tercer andén con las instalaciones del museo de sitio y la residencia.


La muestra mostraba flores en todo el esplendor y de fondo en maravilloso conjunto arquitectónico en que la vegetación nativa se ha dejado en algunos pequeños sectores. Sobresalen orquídeas, bromelias, begonias, un arbusto de coca y otras.

En flor y por muchas partes del santuario estaba esta orquídea denominada como Sobralia dichotoma descrita por Ruiz & Pavon en 1798. Es básicamente terrestre, planta con tallos de hasta 5 m. de alto. 


Genera ramilletes de 5-8 flores, pétalos de color fucsia; labelo fucsia y anaranjado intenso. Sus flores solo duran de 1 a 4 días, siendo una existencia solo momentánea. También conocida como la “Flor del Paraíso”. Tiene un tamaño de 6 a 8 cm. de ancho. La mayor floración es de Febrero a Abril.

Aquí en los Andes vegeta este grupo de plantas a menudo consideradas sobrevivientes de antiguas eras geológicas, algo así como dinosaurios vegetales. Tardan décadas en florecer, y cuando lo hacen, conforman un espectáculo inusual en los pastizales altoandinos. Estudios recientes, sin embargo, establecieron que no se trata de linajes ancestrales, sino un resultado relativamente moderno de la evolución del medio andino, pues datan de los últimos millones de años.


Puya es un género de 180 especies de plantas terrestres en las bromélidas familia de las Bromeliaceae. Puya: nombre genérico que ha sido tomado del nombre vernáculo mapuche y que significa "punto, pico". Son nativas de los Andes de Sudamérica y sur de América Central con algunas especies en Costa Rica. Es altamente diverso en la alta montaña (principalmente en los páramos) algunas de ellas son Puya assurgens, Puya gutteana, Puya dyckioides, Puya densiflora, Puya herrerae, Puya leptostachya Puya Raimondii; nombre científico de la puya titanca, es una especie endémica de la zona altoandina de Bolivia y Perú a altitudes de 3200 a 4800 msnm.


Pisonay en una plaza sacra de Machu Picchu. Árbol propio de las regiones templadas de la Cordillera de los Andes. Prospera entre los 1.200 y los 2.600 msnm y requiere entre 1.500 a 2.000 mm de lluvia al año. El pisonay, Erythrina falcata, era cultivado por los INCAS quienes lo consideraban sagrado. En la actualidad es el árbol emblemático de varios lugares de la sierra, como Yucay, Urubamba y Ollantaytambo en Cusco y Abancay y Cachora en Apurímac.

1 comentario:

  1. The Salkantay Trek is a famous trekking in Cusco and is a great alternative to the Inca Trail to Machu Picchu. Going this hike, you’ll be able to see some of the most beautiful places in Cusco - Peru and see the snow covered Mountain

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