martes, 3 de julio de 2012

Parque Nacional Tortuguero; un paisaje extraordinario.


Tortuguero es un lugar extraordinario; nos seduce por ser un paisaje completamente anfibio donde el predominio del agua es absoluto.  Es el medio donde toda la vida fluye y sustancia que soporta su entramado vital. El agua fue el potente catalizador que constituyó la base del océano primigenio en la que los gérmenes de todos los seres iniciaron en la creación. Este gran océano se quedó aquí para asegurar la vida y su evolución. En Tortuguero parece que fue ayer cuando inició todo este proceso.



Cuando pienso en “la materia” que nos constituye como humanos no deja de sorprenderme que el agua es del 75 al 90 % de nosotros. Somos seres anfibios dada esta importante proporción.  En el agua fluye toda idea y pensamiento humano. Hoy es necesario repensar nuestra relación con ella de manera que nos lleve a una comunión con nuestra naturaleza esencial y dejar esa relación tan dañina y abusiva con nuestro entorno natural. En el agua discurre el flujo infinito de la vida, ella lo sabe y por lo tanto es el reflejo de nuestra conciencia. Nosotros y el agua somos UNODebemos trabajar pronto en una reestructuración vibracional de nuestra propia agua para procurar la salud y el equilibrio de todas las formas de vida que comparten hoy este punto en la evolución planetaria.



Tortuguero nos permite verificar que La Tierra es un organismo vivo, que es parte de una vibración cósmica universal y de una danza perfectamente equilibrada y armónica con el universo. En el cosmos todo está interrelacionado, tal como sucede en cada ínfimo rincón de este Parque Nacional. Hay un orden natural energético sincrónico fundamental que ha garantizado que todo hasta el momento tenga su exacta dimensión y su razón de ser. Nuestra Madre Tierra es un ser vivo que ha evolucionado en amplios ciclos, ritmos y pulsaciones, renovando la vida constantemente, auto-regulándose y protegiéndose a sí misma y a todo lo que acoge, dando el aspecto, diversidad e integridad al mundo actual que hoy es perceptible para nosotros sobre todo en parajes tan hermosos como este. 


En el Parque Nacional Tortuguero nos encontramos con paisajes donde la preponderancia del agua recrea versiones en acuarela de los bosques ribereños. No dejan de sorprendernos los espejos inconmensurables que nos reproducen toda la paleta de verdes imaginables. Es difícil estar en Tortuguero y no pensar que el ser humano aun no ha perdido su capacidad de asombro antes estos paisajes sorprendentes. Aunque si parece haber olvidado reverenciar y mostrar gratitud constante por el regalo de la vida en este planeta.


Pensemos otra vez; todos los seres vivos estamos adaptados a las fluctuaciones naturales y a la esencia viva de la Tierra y en simbiosis con el medio ambiente. Conformamos una única entidad viviente, con una conciencia única. Todo ser viviente juega un papel delicado y determinante en la preservación de la integridad y el equilibrio de la naturaleza. Los seres humanos estamos constituidos por una biología especialmente adaptada para vibrar y sintonizar con este planeta. La perfecta comunicación y sincronía con la vibración del planeta es parte de la natural y necesaria interacción de la humanidad y debemos re-adaptarnos a su latir. Somos cocreadores activos en plenitud de todas nuestras facultades. La conciencia que desarrollemos para integrarnos con una vibración de compasión y amor hará que nos conectemos con los bosques, relacionándonos con los árboles y animales. Tortuguero nos demuestra que podemos coexistir en armonía con nuestro medio si nos lo proponemos. 



Los ríos y canales de Tortuguero y sus impactantes reflejos sobre el agua. Este efecto multiplicador de la superficie del agua reproduce una versión inversa del enorme collage de diversidad que articula este paisaje tan particular. Aquí salta a la vista la adaptación de todos los seres vivos a las fluctuaciones naturales y a la esencia viva de la Tierra. Es una simbiosis categórica con el medio ambiente que se manifiesta como una única entidad viviente. Cuando vemos desde nuestro bote tantas formas de vida interactuando, nos damos cuenta que la tierra sostiene y protege en su seno una enorme biodiversidad cuyo silencio aun no comprendemos. 



El agua es sobre todo fluir en pequeños y grandes ciclos. En cada sucesión en los cambios de estado hacen de la pureza su condición natural. Por eso decimos que el agua es un recurso renovable y que tiene su propia capacidad de purificación. En el agua pura está la armonía y la belleza de todas las formas de la vida, su mensaje es siempre claro y cristalino.

Los largos paseos por los Canales del Parque Nacional Tortuguero son la mejor opción para apreciar y estudiar la inmensa variedad de especies vegetales y para poder observar la prolífica vida animal, especialmente las aves, los reptiles y mamíferos que abundan en todo el parque.


Garza Tigre. (Tigrisoma mexicanum)  Bare-throated Tiger Heron, Parque Nacional Tortuguero, Costa Rica.

Todos los seres vivos estamos adaptados a las fluctuaciones naturales y a la esencia viva de la Tierra y en simbiosis con el medio ambiente. Conformamos una única entidad viviente, con una conciencia única. Todo ser viviente juega un papel delicado y determinante en la preservación de la integridad y el equilibrio de la naturaleza.




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