lunes, 20 de febrero de 2012

Racionalismo y Arquitectura paisajista

Arquitecto-Paisajista                                                           
Guillermo Chaves Hernández
El Racionalismo arquitectónico surgió como corriente en Europa tras la I Guerra Mundial. Aunque al parecer no hubo ninguna relación entre sus arquitectos más conocidos con arquitectos de paisaje, el hecho mismo de integrar un proyecto arquitectónico en un entorno que ellos de alguna manera apreciaban derivó en planteamientos únicos e innovadores, inéditos para la época. Se buscaba una forma de hacer arquitectura despojada de ornamentos, desligada de la tradición académica o historicista, ligada a la función. Se creó una arquitectura a partir de un diálogo con la tecnología industrial, con una preocupación por el espacio interno y para fluir en una relación armónica con el entorno o lo que los arquitectos llaman el “espacio verde”.


Una de las obras arquitectónicas culminantes del racionalismo y funcionalismo la constituye el magnífico Pabellón Alemán de la Exposición de Barcelona, 1929, de Mies van der Rohe, arquitecto alemán, que surge como fruto de la interrelación De Stijl-Bauhaus. El diseño de este ícono de la arquitectura que por suerte fue reconstruido para verificar hoy lo que en algún momento histórico fue el ápice de la innovación. Este es un espacio genialmente conceptualizado para acotar y dimensionar la prolongación del interior en el exterior, invitando a la luz, el sol y el agua a ser parte de un nuevo estilo de habitar, no tan enclaustrado. Foto de Guillermo Chaves H.

El movimiento Racionalista adopta de forma decidida de las teorías funcionalistas y las conquistas de la estética del cubismo. Es también la época de la penetración de nuevos métodos constructivos y usos innovadores de materiales como el acero, el hormigón o el vidrio. Se conjugan entonces recursos materiales con propósitos racionalizadores y funcionalistas. El racionalismo optimiza los descubrimientos de la llamada Segunda Revolución Industrial.
El impulso pedagógico e intelectual de la Escuela de la Bauhaus (1919) es decisivo para el desarrollo del racionalismo en el campo de la arquitectura, del diseño industrial y el diseño gráfico, aunque en verdad no mostró ningún interés en integrar el campo del paisajismo. La escuela creada y dirigida por Walter Gropius (1883 - 1969) basa su gramática formal en el léxico de los cubistas y constructivistas. "El significado es el uso", había escrito Wittgenstein es consecuente en todos sus alcances al uso sistemático de formas elementales en la  composición.
Las ideas sobre el diseño del entorno propuesto por los arquitectos racionalistas son concretas y de avanzada, aunque en paisajismo  cuanto mucho solo logra considerar un “espacio verde”, poco entendido en sí mismo, que rodea “la arquitectura funcionalista”. El volumen arquitectónico se impone como el único protagonista posible. Sus jardines son como los de sus obras de arquitectura; unos espacios radicalmente vacíos de ornamentación, la ausencia de objetos decorativos sin funcionalidad concreta, diseños estrictamente racionales y cartesianos.
Sin embargo al racionalismo se le deben muchas contribuciones al campo de la arquitectura paisajista. La impronta de este movimiento nos afecta aun en la actualidad, es la arquitectura de nuestro tiempo. Es la vivienda de hoy, los conceptos urbanísticos en que se inscriben estas células habitables, y en general el mundo que hemos construido artificialmente le debe mucho a este movimiento. Lo que nos rodea cotidianamente tiene una concepción racionalista. Se debía entender a la arquitectura y el urbanismo como un mecanismo lógico, como si fueran un mecanismo o un circuito eléctrico y el “espacio verde” debía ajustarse a los mismos estándares y a lo que el medio mismo ofrecía. La casa es una máquina para vivir.
La renovación de una manera de vivir en paisaje urbano.
Las propuestas de Le Corbusier son visionarias, concibe que cada edificación debe identificarse con su entorno, y tener un “espacio verde” a su alrededor con el fin de integrar la naturaleza con la vivienda. Le Corbusier (que nació con el nombre de Charles-Édouard Jeanneret, 1887 - 1966), concibió una sociedad nueva para la que hacía falta una nueva ciudad. Posteriormente surgen otras ideas arquitectónicas que propician  integración orgánica del edificio con la naturaleza. Los arquitectos Alvar Aalto, (finlandés, 1898-1976) y Frank Lloyd Wright (norteamericano. 1867-1959) crearon obras que se caracterizan por la integración orgánica del edificio y la naturaleza, lo hacen tanto conceptualizando sus formas como utilizando materiales locales.
Le Corbusier y P.Jeanneret publican un documento en el que exponen sus principios arquitectónicos, “los cinco puntos de una nueva arquitectura” (y de su relación con el paisaje), proponen los siguientes puntos:
1- La vivienda sobre pilotes La vivienda queda suspendida en el aire, lejos del terreno, el jardín pasa por debajo de la vivienda, y se encuentra también encima de ella, sobre el tejado.
2- Las cubiertas como terraza-jardín, la cubierta plana, que acentúa la geometría plana y cúbica de la obra arquitectónica permite que se convierta en jardín y solárium. "... el jardín está también sobre la casa, en el techo... El hormigón armado es la nueva manera de crear una estructura de techo unificada…”

 3-La planta libre, el hormigón armado permite en la vivienda la planta libre. Los pisos ya no tienen que estar calcados unos sobre otros…son libres.
4- La “fenêtre en longueur”, la ventana es uno de los elementos esenciales de la casa. El progreso trae la liberación. El hormigón armado revoluciona la historia de las ventanas.
5- La fachada libre; las ventanas, sin ser interrumpidas, pueden correr de un lado a otro de la fachada.


Foto de http://musesc.blogspot.com/2011/05/tendencia-arquitectonica.html. La Villa Savoye es un edificio situado en Poissy, a las afueras de París, que fue creado en 1929 por Le Cobursier. Es uno de los mejores ejemplos del racionalismo y funcionalismo aunque pocas veces se comenta el absoluto salto cualitativo que se propone a nivel de relación con el entorno. Mucha transparencia, no solo para disfrutar de la luz y el aire haciendo más saludables los edificios, sino también que, de adentro hacia afuera se tuviera acceso a un lugar abierto con jardines, aun en la terraza. Tal vez fue el hecho de que no hubiera buenos sistemas o procesos técnicos para evitar la infiltración pluvial lo que hizo impopular y complejo la idea de los jardines en terrazas y azoteas. Hoy es mucho más factible hacer esta idea realidad y se está dando un redescubrimiento de este espacio. Ya suman cientos de propuestas de jardines de todo tipo en las azoteas y terrazas, lo que redunda en una mejor calidad de vida de sus habitantes.
Bajo el liderazgo de Le Corbusier se crean los CIAM, Congreso Internacional de Arte Moderno, que se fundan en 1928 y se disuelven en 1959. Aquí se recogen sus ideas y se hace su difusión a nivel internacional. Su organización proponía discutir acerca la arquitectura moderna, el urbanismo y lo que estaba sucediendo en las ciudades, sobre todo en la posguerra. El Movimiento Moderno abre la oportunidad de plasmar el ideario racionalista y funcionalista que en si ya consideraban como de vital trascendencia consolidar en cada ciudad un sistema de espacios verdes, que debían constituir un conjunto de espacios públicos que sirven para la recreación y como pulmón de una ciudad.

C- Libre la reproducción de textos completos o partes de él, fotos y gráficos, siempre que se realice sin fines de lucro y se mencione al autor del artículo (o al colaborador).




Les recomiendo ver los siguientes artículos:

http://paisajimopueblosyjardines.blogspot.com/2011/03/la-ciudad-funcional-y-su-arquitectura.html

El dominio de la arquitectura en buena parte del siglo XX por el funcionalismo, no se puede extrapolar al paisajismo, aunque se hubiera esperado, dada su estrecha relación entre estas dos disciplinas. El funcionalismo no surge como una tendencia del arte, sino como, una serie de  principios estéticos adscritas al racionalismo y a otros movimientos vanguardistas. El funcionalismo logra desarrollarse con verdadera fuerza en el diseño, la arquitectura, aunque en el paisajismo no logra conceptualizar un paisaje de buen nivel.


http://paisajimopueblosyjardines.blogspot.com/2011/03/la-arquitectura-de-paisaje.html

Conocer la obra de Jean Canneel-Claes, arquitecto paisajista belga, es fundamental debido al sólido lugar que ocupa en el surgimiento del movimiento moderno de paisajismo. Es un intelectual que se identifica con las ideas contemporáneas llevando a la práctica el funcionalismo en la arquitectura de paisaje. Dorothe Imbert lo posiciona como “una figura importante en la confluencia de arte, la arquitectura y el urbanismo en el siglo XX ya que abre nuevas vías para comprender la relación de la modernidad con los jardines, la naturaleza, y la ciudad.”

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