lunes, 28 de marzo de 2011

La Arquitectura de Paisaje funcionalista de Jean Canneel-Claes




Jean Canneel-Claes (1909-1989)
Conocer la obra de Jean Canneel-Claes, arquitecto paisajista belga, es fundamental debido al sólido lugar que ocupa en el surgimiento del movimiento moderno de paisajismo. Es un intelectual que se identifica con las ideas contemporáneas llevando a la práctica el funcionalismo en la arquitectura de paisaje. Dorothe Imbert lo posiciona como “una figura importante en la confluencia de arte, la arquitectura y el urbanismo en el siglo XX ya que abre nuevas vías para comprender la relación de la modernidad con los jardines, la naturaleza, y la ciudad.”
Canneel mantuvo una voz singular en la arquitectura del paisaje belga y encontró eco en la opinión de Christopher Tunnard en Inglaterra. Tras el primer Congreso Internacional de Arquitectos Paisajistas, celebrada en París en 1937, redacta junto a Christopher Tunnard, un manifiesto sobre el diseño de paisaje que analizaba el papel del paisajismo moderno y promovía la causa de la modernidad del paisaje en toda Europa para el siglo XX. La proclama se denominó Un Manifiesto por la modernidad del paisaje, (A Manifesto for Landscape Modernity). El manifiesto AIAJM llamaba al intercambio de ideas entre los diseñadores de jardines de todas las nacionalidades y su colaboración con los arquitectos, urbanistas y artistas. Las siglas corresponden a la  Association Internationale des Architectes de Jardins Modernistes, que fundaron a raíz del congreso. La Segunda Guerra Mundial impidió que se concretaran los ideales de la asociación de los países desarrollados. Sin embargo la ambición Canneel de posicionar la profesión de arquitectura del paisaje dentro del mundo del diseño contemporáneo se reflejó en la fundación de la Federación Internacional de Arquitectos Paisajistas (IFLA) después de una década.
Fue el primer arquitecto de paisaje en graduarse de la Escuela de Artes Decorativas de La Cambre, en 1931, donde también estudió el urbanismo y arquitectura. La Cambre (era el equivalente en Bélgica de la Bauhaus).  Ya desde sus inicios plantea y promueve activamente la conexión entre la casa, el jardín, y la ciudad. A lo largo de la década de 1930 fue afinando su punto de vista de un jardín moderno, democrático y productivo mientras colaboraba con los arquitectos del movimiento belgas Luis de Koninck y Huib Hoste. A través de sus posiciones teóricas y diseños innovadores pretendía nivelar la emergente profesión de arquitectura de paisaje con la arquitectura y el urbanismo. Al mismo tiempo demuestra su potencial para atender las necesidades de la sociedad moderna.
Amplió su lenguaje formal para los jardines con su propuesta de paisaje pública en la Exposición del Agua 1939 en Liège. Durante la ocupación alemana, se incorporó a la sección de urbanismo de la Agencia para la Restauración de la Nación, donde contribuyó a la reconstrucción de las ciudades. Aplicó su teoría del jardín funcionalista a la reconstrucción de la posguerra con diseños de cementerios, campos de deportes y plazas de las ciudades. Emigra al Congo Belga en 1950, por algunos años, para realizar labores como planificador.
Sumamente dedicado a la conexión del diseño del jardín con la arquitectura, le encargó el diseño de su propia casa, en Auderghem (1931), a Le Corbusier y colaboró con destacados arquitectos del moderno, como los belgas; Louis Herman De Koninck, que define un diseño final, Huib Hoste, y Bourgeois Víctor.



Fotos del libro El jardín en la arquitectura del siglo XX. Escrito por Darío Álvarez Álvarez
La casa se conceptualizó para abrirse hacia el sur, mirando al "jardín funcionalista" de Canneel. El resultado de esta cooperación entre Canneel y estos prestigios arquitectos es una obra visual y funcionalmente equilibrada. Los volúmenes interiores están definidos por una composición gráfica y espacial que garantiza implícitamente el disfrute de los “cuartos al aire libre” que permiten la exposición solar, el ocio, y el ejercicio físico. En los años 30's Canneel propuso un sistema de pavimentación con componentes modulares, un cajón de arena, una piscina infantil, camas de flores y hortalizas, árboles frutales, césped para tomar el sol y ajustado a las exigencias del cliente y las características del sitio. Estos conceptos también son propuestos e implementados por  Thus the van de Putte (1932), Danhier (1933), Fouarge (1935), y Heeremans (1937), cuyos jardines reflejan la estética contemporánea. Reunían los requisitos de la “vida moderna” con un costo mínimo y bajo mantenimiento, y expresaban su preocupación por las vistas, la topografía, y la vegetación existente. Al ver el jardín como parte de un entorno de diseño más grande, Canneel amplió la escala de sus intervenciones a zonas verdes urbanas y a la planificación de las ciudades.




En el libro “In Between Garden and City”, Dorothe Imbert explora la carrera de este arquitecto de paisaje belga. Examina el contexto social y las influencias estéticas y teóricas que dieron forma a Canneel de trabajo. Uno de los grandes paisajistas pioneros del movimiento moderno que deja un legado perdurable en la historia de la disciplina.

Algunas fuentes consultadas:
El jardín en la arquitectura del siglo XX: Escrito por Darío Álvarez Álvarez


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