jueves, 25 de noviembre de 2010

Davies Alpine House de Kew Gardens

Arquitecto-Paisajista
Guillermo Chaves Hernández

El invernadero visto desde el sendero al borde de la laguna en el Jardín de Rocalla. Foto de Guillermo Chaves

Cuando visité el Real Jardín Botánico de Kew en Londres quedé fascinado porque definitivamente superó todas  las expectativas que llevaba. Había leído mucho de su historia, la de sus legendarios invernaderos, logros de ingeniería de la época y las impresionante colecciones botánicas de su acervo. Pero no hay nada como ver y recorrer sus bien orquestados jardines en medio de estas impresionantes obras de ingeniería, arte y arquitectura.  Las dimensiones de este jardín botánico son grandes, y para un paisajista tener solo un día para hacer la visita era una tristeza, dado que tenía que necesariamente elegir unas áreas y descartar otras. Este jardín histórico es Patrimonio de la UNESCO, tiene una cuidadosa estructuración de su imagen y las edificaciones de varias épocas coexisten sin que se vean elementos que no entonan o no encajan. Cualquier elemento nuevo que se proponga es cuidadosamente diseñado, y es que se permiten incorporar innovaciones e implementar obras de arquitectos y artistas de vanguardia. Siempre están en función de las colecciones botánicas que se puedan mostrar.

La obra que voy a describir a continuación configura un hito en el paisaje del complejo. Es claro que se presenta como un símbolo de la época actual por su innovadora arquitectura, configura además un elemento iconográfico que destaca en un medio donde las colecciones botánicas se lucen, es el Invernadero Davies de plantas alpinas.

En esta parte de las afueras del invernadero se estaban construyendo los jardines alpinos en exterior, todo en conjunto se destaca al sobresalir este elemento transparente sobre los jardines de rocallas.

Han habido invernaderos alpinos en Kew desde 1887. Este primero  fue ampliado en 1891 y nuevamente en 1938, cuando se hizo una reconstrucción usando los muros tradicionales con sus fundaciones de ladrillo. Las colecciones se mostraban sobre elementos en  madera, y tenía un techo de cristal. Las plantas en macetas se mostraban dispuestas a ambos lados de un sendero central. Este invernadero era popular entre los visitantes pero se cerró en 1981 con la apertura de una nueva infraestructura. El segundo invernadero cerró en el 2004 cuando se concretaron los planes para construir el nuevo pavellón.


Esta es una de las fabulosas vistas que se ofrecen del invernadero, esta vez visto desde la colección de gramíneas. Es notable la disposición en esta sección que se estructura simétricamente y a través de una alfombra verde. Foto de Guillermo Chaves.

La Davies Alpine House abrió sus puertas al público el 11 de marzo 2006. En este nuevo espacio se ubicó la famosa colección de plantas alpinas del Kew. Se ubica en el extremo norte del jardín de rocalla, que a su vez tiene su propia colección de valiosas especies alpinas y bulbos. Yo hice la visita hace tres años por lo que todavía se estaba trabajando en los jardines de rocalla cerca del zócalo del nuevo invernadero.

Interior del invernadero con sus colecciones a ambos lados de un pasillo central.

Davies Alpine House o el Invernadero Alpino Davis es obra de Wilkinson Eyre Arquitectos con la contribución de Kirsten Hannema. Para mi es una obra bien lograda, aunque no es una edificación grande. Hay soluciones arquitectónicas que se resuelven a través de la simplicidad y la síntesis, este es el caso del diseño del invernadero que lo logra magistralmente. Casi se puede dibujar su contorno con un solo gesto o unos simples trazos. Tiene el respaldo de una tecnología de última generación para lograr sus cualidades especiales como invernadeto. 

Fotos de Guillermo Chaves Hernández.

La forma arqueada se concibió como un nuevo punto de referencia y un gesto de bienvenida a los visitantes del Real Jardín Botánico  de Kew. También tiene una razón de ser desde el punto de vista bioclimático. La altura de los dos elementos que estructuran el edificio, se arquean hacia arriba garantizando una corriente de aire térmico ascendente, es un sistema eficiente que expulsar el aire caliente que sube hasta la parte superior. Unos paños en forma de abanico proporcionan protección contra la luz solar. Las corrientes subterráneas que llevan el aire fresco pasan a través de un laberinto de concreto donde se enfría antes de ser reincorporada de nuevo en la parte inferior del invernadero. Es una tradición de los Kew Gardens contar con invernaderos innovadores y de alta tecnología. Este diseño proporciona un clima adecuado al medio ecológico de donde provienen las plantas. Se tiene en cuenta también la eficiencia energética para mantener la colección de Kew de plantas alpinas.

Fotos de Guillermo Chaves Hernández.

La horticultura de plantas alpinas se beneficia con la protección de un invernadero. Las condiciones climáticas, en especial las precipitaciones en su medio natural varían significativamente en comparación con las en Gran Bretaña. Las variables climáticas de este país son muy diferentes en términos de las fluctuaciones de temperatura y humedad, por eso son necesarios los invernaderos.



Fotos de Guillermo Chaves Hernández.

La protección de las heladas que ofrece un invernadero amplía aún más la gama de plantas que pueden ser cultivadas. Los cambios de temperatura pueden reproducirse con el tamizado de la luz, el control de la ventilación y otros dispositivos. En este invernadero alpino, se recrean artificialmente todos los factores que requieren las plantas; las sombras adecuadas, los movimientos del aire y la luz adicional pueden ser proporcionados. Lo más importante de cultivarlas en un ambiente protegido, es que las plantas obtienen la cantidad de agua que necesitan y se pueden recrear todas las condiciones que encontrarían en su medio y que les permiten prosperar. Este invernadero permite que sean cultivadas plantas en lugares muy distantes y con condiciones muy diferentes de aquellas que experimentarían en sus hábitats de origen.

Fotos de Guillermo Chaves Hernández.

En la naturaleza, las plantas alpinas pasan los inviernos en reposo vegetativo, “secas” y protegidos por un manto de nieve del efecto desecante de los vientos fríos. La primavera llega rápidamente, con la humedad del deshielo de la nieve empieza la etapa de crecimiento. Este es un corto período lo que significa que las plantas tienen que crecer rápidamente, aprovechando el breve período de la humedad y la luz intensa. Los cambios estacionales en climas alpinos son muy abruptos.






El género Dionysia Fenzl, que pertenece en Primula sensu lato (en sentido amplio), es un típico género Irano-Turaniana, casi restringido a las montañas más secas la región  de Flora Iranica, del SE de Anatolia y O de Irán a Tayikistán y Afganistán. La mayoría de especies hacen una especie de formación de cojín chasmophytes (Una chasmophyte es una planta tolerante o que se adapta muy bien a las caras verticales de los acantilados) - en la primavera se cubren completamente de amarillo, púrpura, violeta o flores de color rosa - pero algunos son más laxas y con una típica forma de Prímula. Traducido y resumido de: (1)

Esta la primera descripción de un recorrido que espero sea de todo lo que pude visitar en Kew, pasando por el invernadero que cuenta con un recorrido lineal, en que a ambos lados se dispone una brillante exhibición de plantas en macetas o sembradas en los nichos entre rocas previstos. Este invernadero Davies de plantas es el inicio de un recuento que espero seguir haciendo detalladamente.

Fotos de Guillermo Chaves Hernández.
(1) http://www.bgbm.org/willdenowia/w-pdf/wi37-1Liden.pdf

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Fotos de Guillermo Chaves Hernández.

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